La ilustración retrata un conjunto de senderos flotantes, escaleras imposibles, pasadizos y plataformas que serpentean en un mundo surrealista suspendido en el aire o en un espacio abstracto.
Diversos personajes —a menudo pequeños y expresivos— aparecen detenidos en cruces de caminos, en actitud reflexiva o buscando el rumbo. Todo transmite la sensación de estar ante una búsqueda constante, donde cada desvío lleva a una nueva posibilidad, y donde no hay un único destino final.
Ilustradora: Marina Coudray
Piezas: 500
Editorial: Libellud / Asmodee
Colección: Inspirado en el mundo visual del juego Dixit
Jugadores: 1 a 10






