El juego se compondrá de anillos y de cartas. El objetivo será deshacerse de todas las cartas, descifrando la lógica de los anillos antes que los rivales. Tras formar el diagrama de Venn en el centro, un jugador se convierte en El Conocedor. Será él quien conozca las reglas lógicas que rigen cada anillo. Pueden estar relacionadas con la ortografía, la gramática, la cultura o las propiedades físicas, entre otros temas.
Los demás reciben cinco cartas de objeto para la mano. Durante su turno, cada uno coloca un objeto de su mano en el diagrama. Si consigue ajustar la carta a las reglas del anillo, puede colocar otra. De lo contrario, El Conocedor desplaza la carta a la zona correcta. El jugador en turno robaría una carta. Sus responsables recuerdan que podemos jugar en los puntos superpuestos del diagrama y fuera de éste.





